Granada revisa sus calles y edificios tras el terremoto de magnitud 4,8

El seísmo, con epicentro en Alhendín, provocó desprendimientos, grietas y daños materiales en varios municipios del área metropolitana, aunque el balance provisional no registra víctimas

Estado de las calles después del Terremoto
Dia 15 de Agosto
Granada
Andalucia
España

Granada, 15 de agosto de 2026. Las calles de Granada y de varios municipios de su área metropolitana amanecieron este sábado marcadas por las consecuencias del terremoto que sacudió la provincia durante la madrugada. Cascotes sobre las aceras, cornisas dañadas, grietas en fachadas, cubiertas parcialmente desprendidas y espacios acordonados componían, desde primera hora, la imagen de una jornada dedicada a inspeccionar edificios, retirar materiales y comprobar la seguridad de las zonas afectadas.

El movimiento sísmico principal se produjo en torno a la 1.04 horas, con epicentro en el municipio granadino de Alhendín y a una profundidad aproximada de diez kilómetros. La magnitud, calculada inicialmente en 5, fue revisada posteriormente por el Instituto Geográfico Nacional hasta 4,8. Pese a tratarse de un terremoto moderado, su carácter superficial hizo que se percibiera con intensidad en Granada capital, la Vega y numerosos puntos de Andalucía. El Instituto Geográfico Nacional mantiene la vigilancia de la actividad sísmica.

El temblor sorprendió a la población mientras dormía. En numerosos domicilios se movieron camas, lámparas y muebles; cayeron objetos de estanterías y se escucharon golpes, crujidos y vibraciones. El miedo llevó a muchos vecinos a abandonar temporalmente sus viviendas y reunirse en calles, plazas, parques y otros espacios abiertos. La sucesión de réplicas durante las horas siguientes prolongó la inquietud y dificultó que muchas familias regresaran con normalidad a sus casas.

Con la llegada del día, el alcance material del terremoto comenzó a hacerse visible. Las principales incidencias estuvieron relacionadas con elementos exteriores de los edificios: tejas desplazadas, fragmentos de revestimiento, cornisas, balcones, muros y otros componentes no estructurales. Aunque estos desperfectos pueden considerarse limitados frente a los daños provocados por terremotos de mayor intensidad, representan un riesgo importante para peatones, vehículos y residentes debido a la posibilidad de nuevos desprendimientos.

Las fotografías realizadas durante la mañana reflejan esa dimensión urbana del seísmo. En ellas aparecen fachadas bajo observación, cintas de seguridad que impiden el paso, pequeños montones de escombros y calles parcialmente cerradas mientras los servicios de emergencia revisan los inmuebles. En una de las imágenes se aprecia la parte superior de un edificio de arquitectura tradicional con daños visibles en la cubierta: varias tejas y materiales de remate parecen haberse desplazado junto a una estructura elevada. La escena resume la principal preocupación de la jornada: localizar cualquier elemento que haya quedado inestable y pueda caer posteriormente.

La crónica visual completa del estado de las calles después del terremoto puede consultarse en la serie fotográfica de Photographers Press News: Estado de las calles después del terremoto.

Las imágenes documentan también una ciudad alterada, pero no paralizada. Mientras los equipos técnicos trabajan, los vecinos observan las fachadas, conversan sobre lo sucedido y se acercan con prudencia a las zonas señalizadas. La presencia de vallas, cintas policiales y vehículos de emergencia recuerda que, después del movimiento principal, el riesgo no desaparece de inmediato. Los materiales debilitados pueden desprenderse horas más tarde, especialmente si se producen nuevas réplicas.

El balance difundido durante la jornada señala que no se han registrado víctimas mortales ni heridos de consideración. Los daños comunicados son principalmente materiales y se concentran en edificios y elementos exteriores. El teléfono de emergencias 112 recibió más de doscientas llamadas relacionadas con el terremoto, la mayoría procedentes de la provincia de Granada, aunque el temblor también fue percibido desde otros puntos de Andalucía.

Entre las incidencias notificadas se encuentran caídas de cascotes y cornisas, desperfectos en vehículos, grietas y cortes puntuales de suministro. También se llevó a cabo el desalojo preventivo de un inmueble en Las Gabias, mientras bomberos, policías, técnicos municipales y servicios de Protección Civil efectuaban comprobaciones en distintas localidades. Se trata, en cualquier caso, de un balance provisional que puede cambiar a medida que avancen las inspecciones.

La Junta de Andalucía activó el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en fase de emergencia, situación operativa 1. Esta medida permite reforzar el seguimiento de la actividad, coordinar a los organismos implicados y movilizar los recursos necesarios para atender las incidencias. La activación no implica por sí sola la existencia de daños catastróficos, sino la necesidad de mantener una respuesta coordinada ante un episodio cuya evolución todavía se encuentra bajo vigilancia.

Uno de los trabajos prioritarios consiste en determinar si los desperfectos son únicamente superficiales o si algún inmueble presenta daños que afecten a su seguridad. Las grietas en revestimientos, tabiques o elementos ornamentales no significan necesariamente que la estructura de un edificio esté comprometida. Esa valoración, sin embargo, debe quedar en manos de profesionales. Por esta razón, las autoridades insisten en no retirar escombros, entrar en espacios acordonados ni acercarse a fachadas, aleros, balcones o cubiertas que presenten daños visibles.

Estado de las calles después del Terremoto
Dia 15 de Agosto
Granada
Andalucia
España

La población debe respetar las señalizaciones y seguir únicamente la información difundida por organismos oficiales. La Agencia de Emergencias de Andalucía recomienda mantener la calma, evitar rumores y llamar al 112 solamente cuando exista una emergencia. Si una vivienda presenta grietas importantes, deformaciones, olor a gas, daños en instalaciones o desprendimientos, no se debe permanecer en ella hasta que haya sido revisada.

El terremoto vuelve a recordar la realidad sísmica de Granada y de su Vega, una de las zonas con mayor actividad de la península ibérica. La provincia cuenta con una larga memoria de temblores, desde grandes episodios históricos hasta las series sísmicas más recientes. Esa experiencia ha favorecido el desarrollo de planes específicos, protocolos de inspección y sistemas de coordinación, pero no elimina el impacto emocional que produce un movimiento de estas características cuando ocurre de noche y afecta simultáneamente a miles de personas.

La jornada posterior al terremoto está siendo, por tanto, una combinación de cautela, evaluación y recuperación progresiva de la normalidad. Los daños visibles en las calles constituyen la huella inmediata del seísmo, pero también muestran la rápida intervención de los servicios públicos para delimitar riesgos y proteger a la ciudadanía. A falta de que concluyan las revisiones técnicas, la ausencia de víctimas es el dato más tranquilizador de un episodio que volvió a despertar, de manera abrupta, la conciencia sísmica de Granada.

Texto basado en el balance provisional disponible durante el 15 de agosto de 2026. Fotografías: Jesús Jiménez / GP Media.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *