Los servicios sanitarios funcionan con normalidad y la mayoría de los inmuebles inspeccionados no presenta daños, aunque el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico permanece activado y los técnicos mantienen las revisiones en edificios, fachadas y espacios públicos

Estado de la Ciudad después durante los terremotos
Dia 20 de Agosto
Granada
Andalucia
España
Granada, 20 de agosto de 2026. Información actualizada a las 12:20 horas.
Granada avanza hacia la recuperación de la actividad cotidiana después de varios días marcados por una intensa sucesión de terremotos, inspecciones de edificios, cierres preventivos y episodios de preocupación entre la población. La ciudad funciona, los centros sanitarios permanecen abiertos y la inmensa mayoría de los inmuebles revisados no presenta daños relevantes, pero la situación todavía exige vigilancia, prudencia y seguimiento técnico.
La imagen que ofrece la capital este jueves es la de una normalidad condicionada. Las calles han recuperado buena parte de su actividad habitual, mientras bomberos, policías, técnicos municipales, arquitectos y servicios de emergencia continúan comprobando fachadas, cubiertas, cornisas y elementos constructivos que pudieron quedar debilitados por las sacudidas.
El balance disponible permite descartar, hasta el momento, una situación generalizada de daños estructurales en Granada. Sin embargo, esto no significa que el episodio haya terminado ni que los desperfectos localizados carezcan de importancia. En distintos puntos de la ciudad y del área metropolitana se han observado grietas, desprendimientos, caída de revestimientos, daños en cornisas, roturas de tuberías y otras incidencias que han obligado a acordonar espacios, desalojar edificios de manera preventiva o impedir temporalmente la ocupación de determinados inmuebles.
El último balance oficial publicado por la Agencia de Emergencias de Andalucía confirma que el dispositivo de inspección y seguimiento continúa activo. La Administración autonómica denomina al episodio «serie sísmica compleja», una expresión más prudente desde el punto de vista científico que la denominación popular de «enjambre sísmico», mientras se estudia la posible interacción de diferentes fallas del entorno de la Vega de Granada.
Pie de foto: Efectivos de Bomberos de Granada inspeccionan una fachada con grietas y desprendimientos en una zona acordonada después de los terremotos. La imagen muestra daños visibles en los revestimientos, aunque no permite determinar por sí sola su alcance estructural. Foto: GP Media.
Dos terremotos de magnitud 4,8 y centenares de movimientos
El actual episodio comenzó a adquirir especial relevancia durante la noche del viernes 14 al sábado 15 de agosto. Según los datos revisados del Instituto Geográfico Nacional, a la 1:04 de la madrugada del sábado se produjo un terremoto de magnitud 4,8 Mw localizado al noreste de Alhendín, prácticamente superficial y con una intensidad máxima estimada de V-VI.
La escasa profundidad del movimiento contribuyó a que fuera percibido con claridad por miles de personas en Granada capital y en numerosos municipios del cinturón metropolitano. La sacudida sorprendió a muchos vecinos mientras dormían y provocó que numerosas personas salieran a la calle por temor a nuevas réplicas.
La serie continuó durante las jornadas siguientes y volvió a intensificarse en la mañana del martes 18 de agosto. A las 10:37 horas se registró otro terremoto de magnitud 4,8 Mw, localizado por el catálogo revisado del IGN al noroeste de Villa de Otura y a unos siete kilómetros de profundidad. También alcanzó una intensidad máxima estimada de V-VI.
A este movimiento le siguieron otros terremotos apreciables por la población. Entre ellos figuran uno de magnitud 3,9 al noreste de Churriana de la Vega, otro de magnitud 4,2 al norte de Alhendín y un tercero de magnitud 4,0 al este de Ogíjares. La sucesión de sacudidas aumentó la inquietud de los habitantes y multiplicó las llamadas a los servicios de emergencia.
La actividad no había desaparecido completamente durante la madrugada del jueves 20. El catálogo oficial del Instituto Geográfico Nacional recoge a las 2:15 horas un nuevo terremoto sentido, de magnitud 3,4 mbLg, localizado al suroeste de Dílar y a cinco kilómetros de profundidad.
Una consulta realizada para esta información en el catálogo del IGN, acotada al sector central de la Vega de Granada y al periodo comprendido entre el 14 y el 20 de agosto, devolvía más de 700 movimientos a la hora de cierre de esta edición. La cifra debe interpretarse como provisional: puede cambiar dependiendo del perímetro geográfico utilizado, de la capacidad de detección de cada red y de la revisión científica posterior de los registros.
Esta circunstancia explica también las diferencias aparecidas en algunos balances. Mientras el IGN había contabilizado 418 terremotos hasta un determinado momento del martes 18, el Instituto Andaluz de Geofísica ofrecía una cifra superior a 1.200. No se trata necesariamente de datos contradictorios, sino de resultados obtenidos mediante redes, sensibilidades y procedimientos de cálculo diferentes.
Los catálogos sísmicos se revisan continuamente. La localización, la profundidad y, en algunos casos, la magnitud inicial de un terremoto pueden corregirse cuando los especialistas incorporan datos procedentes de más estaciones y completan el análisis de las ondas registradas.
El plan de emergencia continúa activado
La Junta de Andalucía mantiene activado el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en fase de emergencia y situación operativa 1. Esta declaración permite coordinar los medios de la administración autonómica, los ayuntamientos, los cuerpos de seguridad, los bomberos, los servicios sanitarios y los equipos técnicos desplegados en la zona.
La permanencia del plan no significa que exista una orden general de evacuación ni que toda la ciudad se encuentre en peligro. Indica que siguen siendo necesarias la coordinación institucional, la evaluación de daños, el seguimiento científico y la capacidad de intervención inmediata ante nuevas incidencias.
Las autoridades insisten en que actualmente no existe un procedimiento científico capaz de predecir con precisión cuándo se producirá un terremoto, qué magnitud tendrá o cuándo terminará una serie sísmica. Por esta razón, los responsables del dispositivo evitan afirmar que el episodio haya concluido, aunque en determinados periodos disminuyan la frecuencia o la intensidad de los movimientos.
El seguimiento científico corresponde, entre otros organismos, al Instituto Geográfico Nacional, al Instituto Andaluz de Geofísica, al Instituto Geológico y Minero de España y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Sus especialistas analizan la distribución de los hipocentros, las fallas potencialmente implicadas y la evolución temporal de la serie.
Casi ocho de cada diez inmuebles inspeccionados no presentan daños
Uno de los principales trabajos desarrollados durante los últimos días ha sido la inspección de edificios. De acuerdo con el balance de la Agencia de Emergencias de Andalucía correspondiente al miércoles 19, los técnicos y los Grupos de Apoyo de Valoración de Emergencias habían revisado 580 inmuebles en siete municipios.
De ese total, 459 recibieron clasificación verde, equivalente al 79,1 %, al no presentar daños que impidieran su utilización. Otros 105 edificios fueron clasificados en amarillo por daños menores, mientras que 14 recibieron la categoría roja y necesitaban medidas de seguridad o actuaciones previas antes de poder ser ocupados nuevamente. Dos inmuebles permanecían pendientes de una clasificación definitiva.
Ninguno de los edificios examinados recibió la categoría negra, reservada para los casos en los que se considera necesaria la demolición.
La clasificación roja no significa automáticamente que un edificio se encuentre en riesgo inmediato de derrumbe. Indica que, debido a los daños o a las dudas detectadas durante la inspección, no debe ser ocupado hasta que se adopten las medidas de seguridad correspondientes y se complete una evaluación técnica más detallada.
En Granada capital se habían inspeccionado 470 inmuebles: 392 fueron clasificados en verde, 68 en amarillo y ocho en rojo, con otros dos pendientes de valoración definitiva. También se realizaron revisiones en Gójar, La Zubia, Las Gabias, Ogíjares, Cúllar Vega y Churriana de la Vega.
Los desperfectos más frecuentes se concentran en grietas y desprendimientos de cornisas, gárgolas, revestimientos, cascotes y otros elementos constructivos. También se han comunicado fugas de agua, roturas de tuberías y una fuga de gas. Buena parte de estas incidencias no compromete necesariamente la estabilidad global de los edificios, pero puede representar un peligro para peatones y residentes si se produce la caída de materiales.
Por ese motivo, algunos acordonamientos deben permanecer instalados incluso después de las primeras inspecciones. Las sacudidas de menor magnitud pueden provocar el desprendimiento de piezas que ya se encontraban debilitadas. Respetar las cintas policiales y no aproximarse a fachadas dañadas es, por tanto, una medida de protección y no un simple trámite.
Zaidín y Santa Adela concentran parte de las actuaciones
El distrito del Zaidín y el entorno de Santa Adela se encuentran entre las zonas donde se han comunicado más daños y consultas vecinales. La actividad de los bomberos, la Policía Local, la Policía Nacional y los técnicos municipales se ha hecho especialmente visible en calles en las que aparecieron grietas o desprendimientos.
La fotografía que acompaña esta información documenta una de estas intervenciones: varios efectivos de Bomberos de Granada observan una pared con numerosas grietas y pérdida de revestimiento, situada detrás de un perímetro delimitado con cinta policial. La imagen confirma la existencia de daños visibles, aunque una fotografía no permite establecer si afectan únicamente al revestimiento o a elementos con función estructural. Esa determinación corresponde exclusivamente a los técnicos que inspeccionan el inmueble.
El Ayuntamiento de Granada ha habilitado un servicio gratuito de asesoramiento jurídico para las personas afectadas por los terremotos. La oficina funciona en el Centro Cívico del Zaidín entre el 18 y el 31 de agosto, de lunes a viernes y de 9:00 a 13:00 horas, mediante cita previa en el teléfono 958 130 985.
El servicio está destinado a orientar a vecinos y comunidades de propietarios sobre la comunicación de daños, la conservación de pruebas, las reclamaciones a las compañías aseguradoras, la responsabilidad sobre los elementos afectados y los recursos disponibles.
Debido a la elevada demanda, el Ayuntamiento también ha programado sesiones informativas abiertas en la Sala de Cristales del Centro Cívico del Zaidín. Las reuniones anunciadas están previstas para el viernes 21 de agosto a las 12:30 horas, el lunes 24 a las 19:00 horas y el viernes 28 a las 12:30 horas.
La actividad sanitaria ha quedado restablecida
El funcionamiento de la asistencia sanitaria constituye uno de los principales indicadores de recuperación. El balance de la Junta de Andalucía señala que la actividad se encuentra restablecida con normalidad en toda la provincia y que los centros de salud permanecen abiertos.
Durante los momentos de mayor actividad sísmica se adoptaron medidas preventivas en instalaciones como Zaidín Sur, Zaidín Centro, Bola de Oro y Casería de Montijo. Estas decisiones se tomaron para permitir las inspecciones y proteger tanto a los pacientes como a los profesionales. Posteriormente, una vez efectuadas las comprobaciones correspondientes, la asistencia volvió a prestarse con normalidad.
Los centros mantienen sus planes de contingencia preparados ante la posibilidad de nuevos movimientos o de alguna incidencia que obligue a reorganizar temporalmente la atención.
Hasta las 12:30 horas del miércoles 19, el servicio de emergencias 1-1-2 había recibido 5.562 llamadas relacionadas con la serie sísmica. Los avisos estuvieron vinculados a grietas, desprendimientos, roturas de tuberías, personas atrapadas en ascensores, dificultades de movilidad y episodios de ansiedad.
No se han comunicado heridos graves relacionados con los terremotos. Las atenciones sanitarias conocidas corresponden principalmente a crisis nerviosas, ansiedad, caídas, cortes y golpes provocados por objetos desprendidos. La ausencia de víctimas graves es uno de los datos más positivos del balance, aunque no reduce el impacto emocional experimentado por numerosos vecinos.
Desalojos preventivos y daños localizados
La situación más destacada fuera de la capital se produjo en Las Gabias, donde seis bloques de la calle Francisco de Orellana fueron desalojados de manera preventiva. La actuación afectó a 371 viviendas y a más de 600 residentes, aunque la mayoría encontró alojamiento con familiares o por sus propios medios. Un número reducido de personas necesitó inicialmente los recursos públicos puestos a su disposición.
El dispositivo instaló en Las Gabias un puesto de mando avanzado del Grupo de Emergencias de Andalucía para coordinar inspecciones, asistencia a los afectados y posibles actuaciones posteriores.
En Granada capital también se han adoptado medidas puntuales. Entre las incidencias comunicadas oficialmente se encuentra el desprendimiento de una parte de la cubierta del Museo Casa de los Tiros, la evacuación preventiva del Hotel Saylu mientras se comprobaban daños menores y el cierre temporal de la calle Elvira por una incidencia relacionada con la iglesia de San Andrés.
También se revisaron elementos del templo del Sagrado Corazón, situado en la Gran Vía, ante el posible riesgo de desprendimiento de pináculos. Estas intervenciones muestran que la situación no es homogénea: la ciudad mantiene su actividad general, pero determinados edificios y tramos de calle necesitan medidas particulares de seguridad.
Las inspecciones iniciales tampoco detectaron incidencias relevantes en las principales presas o infraestructuras críticas de la provincia. El Patronato de la Alhambra y Generalife ordenó el cierre preventivo del conjunto monumental durante la jornada del martes 18 para permitir las comprobaciones de seguridad. Los visitantes deben consultar la información oficial del Patronato de la Alhambra antes de desplazarse, ya que los accesos, itinerarios o restricciones pueden modificarse conforme avancen las revisiones.
El impacto psicológico de varios días de terremotos
Los daños materiales representan solo una parte de las consecuencias. La reiteración de sacudidas, algunas de ellas durante la noche, ha alterado el descanso y la sensación de seguridad de numerosos residentes. El miedo a una nueva réplica, la preocupación por el estado de las viviendas y la incertidumbre sobre la duración del episodio explican muchas de las llamadas recibidas por los servicios de emergencia.
La Junta de Andalucía mantiene disponible el teléfono gratuito 900 102 513, atendido por profesionales del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres. El recurso ofrece orientación y apoyo a las personas que sufren ansiedad, miedo persistente, bloqueo emocional o dificultades para recuperar la normalidad.
Las autoridades recomiendan informarse a través de organismos oficiales y evitar la difusión de rumores, predicciones sin fundamento o mensajes alarmistas. La circulación de grabaciones, interpretaciones personales y supuestas alertas puede aumentar innecesariamente la inquietud y dificultar la comunicación de instrucciones importantes.

Estado de la Ciudad después durante los terremotos
Dia 20 de Agosto
Granada
Andalucia
España
Una zona con actividad sísmica conocida
Granada se encuentra en una de las áreas de mayor actividad sísmica de la península ibérica. La información sismotectónica del Instituto Geográfico Nacional explica que la cuenca de Granada presenta una actividad superficial asociada a diferentes fallas activas, dentro del contexto geológico de las cordilleras Béticas.
La mayoría de los terremotos registrados en la zona es de magnitud baja o moderada. Sin embargo, cuando los hipocentros se encuentran a escasa profundidad y próximos a zonas densamente pobladas, los movimientos pueden percibirse con gran claridad y producir daños no estructurales.
Conviene diferenciar entre magnitud e intensidad. La magnitud representa la energía liberada en el foco del terremoto y se calcula instrumentalmente. La intensidad describe cómo se ha sentido el movimiento y qué efectos ha producido en un lugar concreto. Un mismo terremoto tiene una magnitud determinada, pero puede alcanzar intensidades diferentes según la distancia, la profundidad, el tipo de suelo y las características de los edificios.
El actual episodio recuerda en algunos aspectos a la serie registrada entre 2020 y 2021 en el entorno de Atarfe y Santa Fe, cuando se contabilizaron más de 3.000 terremotos. Sin embargo, los especialistas advierten de que todavía es pronto para establecer una equivalencia directa. Cada serie sísmica posee una distribución y una evolución propias, y las comparaciones deben realizarse después de disponer de suficiente información científica.
Qué se sabe y qué todavía no puede saberse
Los datos disponibles permiten establecer varias conclusiones provisionales. Se sabe que la mayor parte de los terremotos es superficial, que dos movimientos han alcanzado magnitud 4,8 y que la actividad se distribuye entre distintos puntos del área metropolitana. También se sabe que la mayoría de los edificios inspeccionados no presenta daños incompatibles con su utilización y que no se ha detectado una afectación estructural generalizada de la ciudad.
Lo que no se puede determinar es cuándo terminará la serie, si se producirán nuevos movimientos sentidos o cuál será la magnitud máxima de los terremotos futuros. Tampoco es posible interpretar cada periodo de calma como la finalización definitiva del episodio.
Los expertos pueden calcular peligrosidad sísmica, estudiar fallas y analizar probabilidades a medio y largo plazo, pero no anticipar con exactitud un terremoto concreto. La respuesta más eficaz sigue siendo la prevención: edificios correctamente mantenidos, elementos de fachada asegurados, planes de emergencia conocidos y una ciudadanía familiarizada con las pautas de autoprotección.
Cómo actuar ante un nuevo terremoto
La guía oficial de la Agencia de Emergencias de Andalucía recomienda conservar la calma y seguir estas indicaciones:
- Si el terremoto sorprende dentro de un edificio, no se debe correr inmediatamente hacia la calle. Es preferible agacharse, cubrirse bajo un mueble resistente o junto a una zona protegida y sujetarse hasta que termine el movimiento.
- Hay que alejarse de ventanas, cristales, estanterías, lámparas y objetos que puedan caer.
- No deben utilizarse los ascensores. Después del movimiento, la salida debe realizarse de manera ordenada y por las escaleras.
- Si la persona se encuentra en el exterior, debe apartarse de fachadas, balcones, cornisas, postes, cables y otros elementos susceptibles de desprenderse.
- Si se conduce, hay que detener el vehículo en una zona segura, lejos de puentes, edificios, túneles y tendidos eléctricos, y permanecer dentro hasta que finalice la sacudida.
- Después del terremoto se deben comprobar posibles lesiones, fugas de gas, roturas de agua y daños visibles, sin encender llamas ni accionar interruptores si se percibe olor a gas.
- No se debe acceder a edificios precintados ni retirar elementos de una fachada dañada sin autorización técnica.
- El teléfono 1-1-2 debe reservarse para emergencias reales. Para consultas administrativas, daños sin riesgo inmediato o asesoramiento jurídico deben utilizarse los canales municipales y los servicios específicamente habilitados.
Una ciudad en funcionamiento, pero todavía atenta
Granada no se encuentra paralizada. La actividad sanitaria está restablecida, los servicios públicos continúan funcionando y la mayoría de las inspecciones realizadas ofrece resultados favorables. Al mismo tiempo, todavía permanecen edificios sometidos a revisión, zonas acordonadas y familias que no han podido regresar a sus viviendas.
La normalidad, por tanto, no puede confundirse con el cierre definitivo de la emergencia. Es una normalidad vigilada, sostenida por el trabajo de los equipos técnicos y condicionada por una actividad sísmica que continúa siendo objeto de seguimiento.
Los próximos días serán importantes para completar las inspecciones, ejecutar medidas de seguridad en los inmuebles afectados, atender a las familias desalojadas y consolidar el análisis científico de la serie. También será necesario determinar el coste de las reparaciones y orientar adecuadamente a comunidades de propietarios, particulares y comercios.
La ciudad afronta esta fase con una combinación de cautela y recuperación. Frente a la incertidumbre inevitable de los terremotos, la respuesta pasa por la información oficial, el respeto a los perímetros de seguridad, la conservación de la calma y la preparación individual y colectiva.
Las fotografías de las inspecciones y de los efectos visibles de los terremotos pueden consultarse en la cobertura gráfica especial de Photographers Press sobre el estado de la ciudad durante y después de los terremotos, disponible en su área de recursos para abonados.
0 comentarios