
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, y el consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, José Antonio Nieto, presentan el Gemelo Digital de la Alhambra y Generalife, ‘Alhambra Living Lab’. Asisten también la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González, acompañada por el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla
Dia 8 de Septiembre
Palacio de Carlos V
Granada
Andalucia
España
‘Alhambra Living Lab’ integra inteligencia artificial, sensores, modelos predictivos y experiencias inmersivas en una plataforma que ya ha demostrado su utilidad durante los últimos terremotos registrados en Granada
Granada, 8 de septiembre de 2026. La Alhambra y el Generalife han dado un nuevo paso en la protección y gestión de su patrimonio con la presentación de ‘Alhambra Living Lab’, un gemelo digital que reproduce el conjunto monumental mediante una plataforma tridimensional conectada a sensores, sistemas de monitorización e instrumentos de análisis en tiempo real.
El proyecto fue presentado este lunes, 7 de septiembre, en el Salón de la Emperatriz del Palacio de Carlos V. En el acto participaron la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; el consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, José Antonio Nieto; la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y el presidente del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rodrigo Ruiz-Jiménez.
La iniciativa ha sido impulsada por la Agencia Digital de Andalucía en colaboración con el Patronato de la Alhambra y Generalife, la Universidad de Granada y la empresa tecnológica Libelium. Cuenta con una inversión superior a los 2,3 millones de euros, cofinanciada en un 75 por ciento con fondos europeos NextGeneration de la Unión Europea.
El proyecto se desarrolla dentro de Spain Living Lab, integrado en el programa Retech, y está llamado a convertirse en un modelo de referencia para la aplicación de tecnologías avanzadas a la conservación, investigación y difusión del patrimonio histórico.
Según la Junta de Andalucía, se trata del primer gemelo digital completo aplicado a un bien declarado Patrimonio Mundial. Su finalidad no es ofrecer únicamente una reproducción visual de la Alhambra, sino crear una réplica inteligente que evoluciona a partir de la información captada en el propio monumento.
Mucho más que una recreación tridimensional
Un gemelo digital es una representación virtual conectada con un espacio físico real. A diferencia de una maqueta digital convencional, esta plataforma recibe datos de manera continua, analiza los cambios que se producen en el monumento y permite simular cómo podría comportarse ante diferentes situaciones.
La información recopilada por los sensores se incorpora a un modelo tridimensional de la Alhambra y el Generalife. De esta forma, los responsables del conjunto monumental pueden observar el estado de sus edificios, conocer las condiciones ambientales, estudiar el movimiento de los visitantes y detectar posibles incidencias.
El sistema también permite plantear escenarios hipotéticos sin intervenir físicamente sobre el patrimonio. Los técnicos pueden estudiar el impacto de un terremoto, una inundación, un episodio de viento intenso, una variación brusca de temperatura o una concentración elevada de visitantes.
La finalidad es avanzar desde una conservación principalmente reactiva, basada en actuar después de detectar un problema, hacia un modelo predictivo que ayude a identificar riesgos antes de que se produzcan daños visibles o irreversibles.
Los datos estructurales y ambientales se muestran mediante cuadros de control e indicadores gráficos. Un sistema de colores similar a un semáforo facilita que los gestores puedan localizar rápidamente una anomalía, valorar su importancia y decidir si resulta necesario realizar una inspección o una intervención.
Una primera prueba durante los terremotos de Granada
Aunque la plataforma acaba de ser presentada públicamente, parte de su infraestructura ya ha demostrado su utilidad durante el reciente enjambre sísmico registrado en la provincia de Granada.
Los dispositivos instalados en el recinto permitieron recopilar información sobre el comportamiento estructural de distintos espacios y analizar la respuesta del monumento ante los movimientos del terreno. Las sondas ofrecen datos sobre vibraciones, inclinaciones, tensiones residuales y posibles deformaciones progresivas.
Esta información proporciona a los especialistas una visión complementaria a las inspecciones realizadas sobre el terreno. El objetivo no es sustituir el trabajo de arquitectos, restauradores, arqueólogos e ingenieros, sino facilitar datos técnicos que ayuden a detectar alteraciones que podrían pasar desapercibidas a simple vista.
El gemelo digital también fue utilizado para evaluar el funcionamiento de los protocolos de emergencia. Los sensores de afluencia permitieron estudiar el movimiento real de los visitantes en zonas especialmente sensibles, entre ellas los Palacios Nazaríes y la Puerta de la Justicia.
Estos registros se compararon posteriormente con las previsiones del simulador dinámico de evacuaciones. Los mapas de calor mostraron que el desplazamiento de las personas hacia áreas abiertas consideradas seguras, como la Plaza de los Aljibes, coincidía con los comportamientos previstos en los ensayos virtuales.
La información recopilada permitió comprobar que las zonas críticas quedaron desalojadas y ofreció a los responsables de seguridad datos útiles para evaluar la eficacia de los procedimientos de emergencia.
El uso de esta tecnología durante los movimientos sísmicos se ha convertido así en una primera prueba práctica de su capacidad para mejorar la protección del monumento y de las miles de personas que lo visitan diariamente.
Un sistema compuesto por 62 dispositivos
‘Alhambra Living Lab’ dispone de un total de 62 dispositivos de diferentes características distribuidos por el conjunto monumental.
De ellos, 39 están destinados a monitorizar los aforos y el movimiento de los visitantes. Estos sensores permiten conocer la concentración de personas, identificar recorridos y estudiar el comportamiento de los flujos en los espacios más concurridos.
Otros siete dispositivos se encargan de controlar el comportamiento estructural de edificios históricos. Su función es registrar vibraciones, inclinaciones y otros parámetros que puedan ayudar a detectar alteraciones o tensiones en la arquitectura.
La plataforma incorpora además 16 sensores ambientales para analizar aspectos como la calidad del aire, las condiciones del suelo, el ruido y la presencia de partículas en suspensión.
Esta red también permite estudiar la temperatura, la humedad y los fenómenos meteorológicos adversos, así como recopilar información que ayude a optimizar el consumo de agua y energía.
Todos esos datos se integran en la representación tridimensional del monumento. El modelo no se limita a mostrar lo que sucede en un momento determinado, sino que utiliza la información acumulada y las herramientas predictivas para anticipar posibles escenarios futuros.
Nueve tecnologías reunidas en una plataforma
El proyecto combina nueve tecnologías avanzadas dentro de un mismo ecosistema digital: Internet de las Cosas, Big Data, inteligencia artificial, gemelo digital, realidad extendida, blockchain, ciberseguridad, gamificación y mundo virtual.
La red de sensores constituye la base para la recopilación de información. Las herramientas de análisis de datos procesan los registros, mientras que los modelos de inteligencia artificial buscan patrones, detectan anomalías y ayudan a realizar predicciones.
La realidad extendida y la gamificación están orientadas principalmente a mejorar la experiencia cultural y educativa. La tecnología blockchain se utilizará para garantizar la trazabilidad de determinada información, mientras que los sistemas de ciberseguridad deberán proteger la plataforma y los datos generados.
Para construir la representación virtual se han utilizado fotografías aéreas realizadas con drones, escaneos de alta precisión y nubes de puntos capaces de reproducir los elementos arquitectónicos con un elevado nivel de detalle.
El resultado es una memoria digital viva de la Alhambra, conectada con la realidad física del conjunto y diseñada para incorporar nuevos datos y aplicaciones a medida que avance el proyecto.
Conservación preventiva y capacidad de anticipación
Una de las aportaciones más relevantes de ‘Alhambra Living Lab’ es su aplicación a la conservación preventiva. La plataforma permite analizar de forma continuada el comportamiento de estructuras, materiales y condiciones ambientales.
Los técnicos podrán estudiar la evolución de pequeñas alteraciones, evaluar el efecto de la humedad, analizar la influencia de los cambios de temperatura o identificar posibles procesos de desgaste antes de que alcancen una dimensión irreversible.
También será posible simular determinadas actuaciones antes de ejecutarlas físicamente. Los responsables del monumento podrán evaluar diferentes alternativas de reparación, estudiar sus posibles consecuencias y seleccionar la solución más adecuada.
Este planteamiento resulta especialmente importante en un espacio histórico de la complejidad de la Alhambra, donde cualquier intervención debe respetar los materiales, técnicas constructivas y valores patrimoniales del conjunto.
La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, destacó durante la presentación que el gemelo digital no debe entenderse como una simple copia virtual, sino como una herramienta científica destinada a diseñar nuevas estrategias de conservación.
El consejero José Antonio Nieto, por su parte, subrayó que esta tecnología permitirá pasar de una gestión basada únicamente en la observación a otra sustentada también en la anticipación.
Espacios cerrados al público que podrán visitarse virtualmente
El proyecto no está dirigido exclusivamente a la gestión interna. También incorpora servicios destinados a enriquecer la experiencia de los visitantes y ampliar el acceso al patrimonio de la Alhambra.
La plataforma incluye recreaciones digitales de lugares que habitualmente permanecen cerrados debido a sus condiciones de conservación, sus dimensiones o su fragilidad.
Entre ellos se encuentran la Torre de la Cautiva, la Torre de las Infantas, el Peinador de la Reina, el Patio del Harem, el Baño de Comares, la Torre de los Picos y el Aljibe del Conde de Tendillas.
Estos espacios podrán explorarse mediante aplicaciones de realidad aumentada y experiencias digitales diseñadas para facilitar su interpretación histórica y artística.
La herramienta también incorpora un mundo virtual que permitirá recorrer mediante un avatar lugares emblemáticos como el Palacio de Carlos V o el Patio de Comares.
Los usuarios podrán asistir a conferencias, conciertos y actividades culturales, además de interactuar con otras personas desde diferentes lugares. Esta vertiente abre nuevas posibilidades para acercar la Alhambra a quienes no pueden desplazarse físicamente hasta Granada.
Las experiencias digitales no pretenden sustituir la visita presencial, sino complementarla y permitir el acceso a espacios o contenidos que no pueden mostrarse mediante los recorridos convencionales.
Un asistente de inteligencia artificial especializado en la Alhambra
Otro de los elementos incorporados es un asistente conversacional basado en inteligencia artificial generativa. El sistema ha sido entrenado con documentación científica, histórica y patrimonial facilitada por el Patronato de la Alhambra y Generalife.
La herramienta podrá responder preguntas en diferentes idiomas y adaptar las explicaciones al perfil de cada usuario. Sus contenidos podrán dirigirse a escolares, familias, visitantes generales, docentes o investigadores especializados.
Esta adaptación permitirá ofrecer distintos niveles de profundidad sobre la historia, la arquitectura, el arte y la evolución del monumento.
Al utilizar documentación especializada del Patronato, el proyecto busca que las respuestas tengan una base científica y patrimonial sólida. El asistente deberá facilitar el acceso a la información sin sustituir el trabajo de investigadores, conservadores y especialistas.
La aplicación de inteligencia artificial permitirá también elaborar itinerarios y contenidos personalizados, adaptar las explicaciones a diferentes edades y mejorar la accesibilidad cultural.
Tecnología para proteger los jardines y la biodiversidad
El alcance del gemelo digital no se limita a los palacios y construcciones históricas. La plataforma incorpora un inventario tridimensional de la biodiversidad presente en los jardines, bosques y espacios naturales de la Alhambra y el Generalife.
La información obtenida mediante sensores, observación satelital y herramientas de inteligencia artificial permitirá controlar la salud de los árboles, estudiar las condiciones del suelo y detectar situaciones de estrés hídrico.
El sistema podrá analizar cómo afecta el cambio climático a las diferentes especies vegetales y localizar las zonas que requieran una atención especial.
La recopilación continuada de datos ayudará también a mejorar la utilización del agua, un recurso esencial dentro de la historia, la arquitectura y el paisaje del conjunto nazarí.
La integración de la conservación arquitectónica y la gestión ambiental en una misma plataforma convierte al proyecto en una herramienta especialmente amplia. El monumento podrá analizarse como un ecosistema formado por edificios, jardines, agua, vegetación, visitantes y condiciones climáticas.
Una inversión europea superior a los 2,3 millones
La puesta en marcha de ‘Alhambra Living Lab’ ha requerido una inversión superior a los 2,3 millones de euros. El 75 por ciento de la financiación procede de los fondos europeos NextGeneration de la Unión Europea.
La iniciativa forma parte de Spain Living Lab y del programa Retech, orientado a impulsar proyectos de transformación digital y a crear redes de especialización tecnológica entre diferentes territorios.
La Agencia Digital de Andalucía lidera el proyecto junto al Patronato de la Alhambra y Generalife, la Universidad de Granada y Libelium.
El desarrollo ha contado con un equipo multidisciplinar integrado por especialistas en ingeniería, conservación patrimonial, arquitectura, inteligencia artificial, análisis de datos y tecnologías de la información.
La participación de la Universidad de Granada aporta la dimensión académica y científica, mientras que el Patronato proporciona el conocimiento histórico, patrimonial y operativo necesario para adaptar la tecnología a las características del monumento.
Granada refuerza su relación entre patrimonio e inteligencia artificial
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, situó la presentación del proyecto dentro de la estrategia de la ciudad para consolidarse como referente en inteligencia artificial aplicada a la gestión urbana, cultural y patrimonial.
La regidora destacó que la utilización de la tecnología para conocer el pasado de la Alhambra, mejorar su gestión presente y anticipar sus necesidades futuras representa una forma de proteger el patrimonio con mayor precisión.
Carazo vinculó también el proyecto con la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura en 2031. A su juicio, ‘Alhambra Living Lab’ ejemplifica la relación entre ciencia, cultura, innovación y patrimonio que la ciudad pretende incorporar a su propuesta.
La presencia de la Universidad de Granada, la actividad del ecosistema tecnológico local y los proyectos relacionados con la inteligencia artificial refuerzan esta estrategia de especialización.
La Alhambra se convierte así en un espacio de experimentación en el que la innovación tecnológica se pone al servicio de uno de los conjuntos monumentales más importantes y visitados del mundo.
Un modelo aplicable a otros espacios patrimoniales
La Junta de Andalucía pretende que la experiencia desarrollada en la Alhambra pueda utilizarse como referencia para otros conjuntos históricos y culturales de la comunidad.
La metodología empleada, la infraestructura tecnológica, la red de sensores y los modelos de análisis podrían adaptarse en el futuro a monumentos con características diferentes.
La posibilidad de trasladar esta tecnología a otros espacios permitiría mejorar la conservación preventiva, estudiar los efectos del cambio climático, controlar los flujos de visitantes y diseñar protocolos de emergencia basados en simulaciones.
El presidente del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rodrigo Ruiz-Jiménez, definió la iniciativa como un proyecto llamado a seguir creciendo con el paso de los años. El funcionamiento del gemelo digital dependerá precisamente de su capacidad para incorporar información, nuevos servicios y futuras aplicaciones.
La presentación de ‘Alhambra Living Lab’ marca, por tanto, el comienzo de una nueva fase en la gestión del monumento. La combinación de conocimiento histórico, sensores, inteligencia artificial y simulaciones permitirá observar la Alhambra con una profundidad hasta ahora difícil de alcanzar.
El reciente episodio sísmico ha ofrecido una primera demostración de su utilidad. A partir de ahora, el reto será transformar los datos en decisiones capaces de mejorar la conservación, la seguridad, la sostenibilidad y el acceso ciudadano a un patrimonio único.
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