El Covirán Granada cae ante el Inveready Gipuzkoa en su regreso a la Primera FEB

Jornada 1 de Primera FEB Coviran Granada–Inveready Gipuzkoa
Dia 26 de Septiembre
Palacio de Deportes
Granada
Andalucia
España

El conjunto granadino compite hasta el último minuto, pero termina cediendo por 76-82 en el Palacio de Deportes ante un rival que dominó los momentos decisivos

El Covirán Granada inició su regreso a la Primera FEB con una derrota ante el Inveready Gipuzkoa Basket (76-82), en un encuentro disputado este sábado en el Palacio Municipal de Deportes de Granada ante 3.671 espectadores. El conjunto visitante supo administrar mejor sus ventajas y mostró mayor claridad en los instantes decisivos de un partido que los rojinegros llegaron a dominar durante buena parte del tercer cuarto.

El estreno liguero estuvo marcado por la igualdad, las alternativas en el marcador y un desenlace que se decidió en los últimos ataques. El equipo dirigido por Arturo Ruiz acusó especialmente su falta de acierto exterior durante la primera mitad, circunstancia que permitió al conjunto guipuzcoano tomar la iniciativa desde los primeros compases y jugar con una renta favorable durante buena parte del encuentro.

El Gipuzkoa salió más concentrado y encontró en Maiza y Matt Van Komen sus principales argumentos ofensivos. La presencia interior del pívot, de 2,24 metros, generó numerosos problemas a la defensa granadina, mientras que el acierto exterior de los visitantes les permitió abrir una primera brecha en el marcador. El Inveready llegó a disfrutar de una ventaja de diez puntos, aunque un dos más uno de Aba Thiam permitió al Covirán reducir distancias al término del primer cuarto, que concluyó con 17-24.

La segunda manga mostró una reacción del conjunto local. El Covirán incrementó su intensidad defensiva, presionó mejor las líneas de pase y logró dificultar la circulación ofensiva del equipo vasco. Un parcial de 10-5 permitió a los granadinos acercarse en el marcador y recuperar parte del terreno perdido durante el inicio del choque.

Tanner McGrew asumió entonces un papel destacado. El ala-pívot estadounidense anotó cinco puntos consecutivos que contribuyeron a igualar el encuentro a 33 cuando restaban poco más de dos minutos para el descanso. Sin embargo, el Gipuzkoa reaccionó con rapidez y cerró el segundo cuarto con un parcial de 2-7, lo que le permitió marcharse a los vestuarios con una ventaja de cinco puntos (35-40).

El desacierto desde la línea de tres fue uno de los principales condicionantes del juego del Covirán durante la primera mitad. El cuadro rojinegro tuvo dificultades para encontrar tiros cómodos y se vio obligado a buscar alternativas mediante penetraciones, juego interior y acciones individuales. La defensa mejoró progresivamente, pero el equipo no logró transformar ese esfuerzo atrás en una ventaja ofensiva sostenida.

Tras el descanso, el Covirán Granada salió con una actitud diferente. El equipo local elevó el ritmo, fue más agresivo en las disputas por el rebote y comenzó a atacar con mayor decisión el aro rival. Una acción de Mathieu Kamba permitió al conjunto granadino ponerse por delante por primera vez a 6:42 del final del tercer periodo.

El partido entró entonces en una fase de máxima igualdad. Jovan Kljajic asumió responsabilidades tanto en la dirección como en la anotación, mientras que Greg Parham aportó dinamismo y capacidad para romper la defensa visitante. La aportación de ambos permitió que el Covirán mantuviera sus opciones en un tramo en el que el marcador se movió con diferencias mínimas.

La mejor versión del conjunto granadino llegó en el tramo final del tercer cuarto. Un dos más uno de Lluís Costa colocó por delante al equipo de Arturo Ruiz y, sobre la bocina, Kljajic anotó un espectacular triple a tabla que situó el marcador en 61-57. La acción desató la reacción de la grada y permitió al Covirán afrontar el último cuarto con cuatro puntos de ventaja.

Sin embargo, el Gipuzkoa Basket no se descompuso. El equipo dirigido por Sergio García respondió con rapidez y logró igualar el encuentro a 61 en apenas un minuto. Posteriormente, el triple de Andy Van Vliet dio aire al conjunto local, pero los visitantes mantuvieron la calma y continuaron buscando situaciones favorables desde el perímetro y el juego interior.

La igualdad se mantuvo hasta los últimos cinco minutos, cuando el conjunto guipuzcoano recuperó el control del encuentro. Con 68-70 en el marcador, el Inveready encadenó un parcial de 0-6 que le permitió alcanzar una ventaja de siete puntos a falta de 3:45 para la conclusión. El triple de Maiza obligó a Arturo Ruiz a solicitar tiempo muerto para tratar de detener la reacción visitante.

El Covirán no bajó los brazos. Greg Parham tomó el mando de las operaciones ofensivas y el equipo logró recortar diferencias en los últimos ataques. A falta de 40 segundos, los granadinos se situaron a solo dos puntos, lo que devolvió la emoción a un Palacio de Deportes que volvió a empujar a los suyos.

Cuando el encuentro parecía abocado a un final abierto, el Gipuzkoa Basket encontró la respuesta definitiva. Un triple de Corentin Falcoz sentenció prácticamente el choque y permitió a los visitantes asegurar una victoria trabajada por 76-82.

Jovan Kljajic fue el máximo anotador del Covirán Granada con 20 puntos, mientras que Greg Parham terminó con 14 y Aba Thiam aportó 11. Lluís Costa sumó 10 puntos y Tanner McGrew terminó con nueve, además de ofrecer una notable aportación en distintos momentos del encuentro. En el conjunto visitante destacó Falcoz, autor de 21 puntos, acompañado por Maiza, con 14, y Hanzlik, con 12.

El encuentro dejó también la lesión de Jonathan Rousselle, que tuvo que abandonar la pista durante el segundo cuarto y no pudo regresar al partido. Su ausencia obligó a redistribuir las tareas de dirección y aumentó la responsabilidad de Costa, Parham y Kljajic en la conducción del juego.

El debut del Covirán Granada en la Primera FEB concluye así con una derrota, pero también con varias señales positivas. El equipo fue capaz de reaccionar tras una primera mitad irregular, remontó una desventaja importante y llegó a situarse por delante en el tercer cuarto. La falta de continuidad ofensiva, el desacierto exterior y la gestión de los últimos minutos terminaron decantando el resultado.

El conjunto granadino tendrá ahora que ajustar esos aspectos y recuperar efectivos antes de afrontar la segunda jornada de competición. La Primera FEB vuelve a exigir regularidad, intensidad y máxima concentración en cada posesión, especialmente en los finales igualados, como demostró un Gipuzkoa Basket que supo aprovechar sus oportunidades para llevarse el triunfo del Palacio de Deportes.

📸 Consulta aquí la galería fotográfica del partido: Covirán Granada–Inveready Gipuzkoa

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